Cheddy García sale en defensa de quienes la acusan de ser enemiga de la música urbana




La humorista, Cheddy García, se defendió de quienes la acusan de ser enemiga de la música urbana y ser una “doble moral”, a través de un video que colgó en su cuenta de Instangram.

“A quienes ustedes critican, es su aliada porque no hay una persona más urbana que yo. Soy del barrio igual que ustedes” expresó la denonimada “Mamá del Humor” en sus declaraciones, al tiempo que se defendía de los seguidores que cuestionaron su solicitud al presidente Luis Abinader, de designar a la comunicadora Zoila Luna, como presidente de la Comisión Nacional Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía, en virtud de “poner fin a la música tóxica”.

García se declaró admiradora de la música urbana, e indicó que su intención al hacer un llamado de atención al contenido de las canciones, no es ser calificada de enemiga, sino resaltar las virtudes de algunos exponentes urbanos. “Ustedes no son delincuentes, ustedes son muchachos jóvenes que les gusta divertirse”, continuo.

En sus declaraciones agregó “Yo admiro a Vakeró, a Don Miguelo, Secreto, Mozart la Para, Melymel, El Mayor Clásico, Yvy Queen, a toda esa camada los admiro, pero cuando salen unos plebes yo los quito y digo -concho, pero no hay necesidad-, eso no me hace enemiga del género”.

Seguidores tildaron a la actriz y humorista de ser “doble moral”, bajo los argumentos de que ataca el género urbano dominicano pero aplaude a los intérpretes internacionales, como es el caso de Bad Bunny con quien García intentó hacerse una fotografía en los pasados Premios Soberano.

El género urbano dominicano se encuentra en el ojo público, luego de que el exponente Don Miguelo, fuera arrestado por divulgar videos de menores de edad bailando su sencillo musical “¿Y que fue?”, bajo el marco de un reto para promocionar su tema, detención que generó comentarios encontrados. El comediante Fausto Mata, es otras de las figuras públicas que ha realizado un llamado de atención al contenido de las canciones urbanas, expresando que el género está plagado de delincuentes y las letras de sus canciones incitan a los menores de edad a querer crear un mundo de fantasía construido sobre riquezas ilícitas.